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Colegio

Escrito por vida-o-supervivencia 20-11-2017 en Biografia. Comentarios (0)

8 años:

A la mayoría de la gente le a pasado y le pasara que en el colegio alguien se metía con ellos, si creo que a todo el mundo le pasa. Esos niños y niñas que tienen que insultar, pegar, menospreciar a una persona por ser diferente. Y como no a mi también me tuvo que pasar. 

Mi madre acababa de presentarle el divorcio a mi padre, por fin, ya era hora. Después de tanto llorar y gritos de noches enteras sin dormir por fin se había decidido.

Yo, como era de esperar me daba un poco igual. No me daba pena que mis padres se divorciaran como la mayoría de los niños de esa edad. 

Un día, los que yo consideraba mis amigos me preguntaron porque mis padres se separaban, yo dije que era porque mi padre era un borracho y que no nos quería. Ellos me miraron y ya no hablaron del tema, por lo menos delante mio, por las espaldas ya era otra cosa. 

Al día siguiente la gran parte de los niños de mi curso ya sabían que mi padre era un borracho, y como no, se aprovecharon de ello para restregármelo por la cara.

Como siempre hay niños que te caen bien o mal. Pues mis amigos fueron a contarles a los que me caian mal lo de mi padre. 

Yo estaba hablando con un niño, ahora no me acuerdo muy bien de que, alguien me dio un par de toquecitos con el dedo en la espalda y me dijo que mi padre era un borracho y que asi me lo habia buscado. Salí corriendo, llorando sin parar, una cosa era que lo dijera yo para desahogarme y otra muy distinta que me lo dijera la niña que me caia mal.

No pude aguantar y fui corriendo a mi profesora a decirle lo que me habian dicho. La profesora fue a hablar con la niña y esta le dijo que yo se lo habia dicho, cosa que no era así, la profesora me pregunto si yo se lo habia dicho y yo lo negué, pero le dije que si que se lo habia dicho a mis amigos. Ella dijo que ahora me tenia que aguantar, yo habia sido quien lo habia dicho asi que ¿Que mas daba si lo decian los demas? Pues si que me daba si, una cosa es que lo dijera yo para desahogarme y otra muy distinta que lo dijeran los demas con malicia para hacerme daño.

Divorcio a la vista.

Escrito por vida-o-supervivencia 20-11-2017 en Biografia. Comentarios (0)

8 años:

Mis padres no estaban bien desde su ultima discusión por la bolsita de coca, mi madre dormía en el sofá con un cuchillo debajo de la almohada por si acaso a mi padre se le ocurría hacerle algo. Él lo único que hacia era fastidiarle, mi madre le dijo que o dejaba de beber y las drogas o su relación acababa, le dio un mes de margen, pero el al segundo día ya estaba igual, así que mi madre le presentó el divorcio.

Los profesores se preocupaban, ya que a mi no se me veía triste, ni enfadada, era como si todo fuera igual que siempre. Me llevaron a la psicóloga, ella también se preocupaba por que no hablaba de ello. Para mi no era tan raro, simplemente no era feliz con mi padre en casa, no podía disfrutar de él para nada, también todo seria mas fácil las tres juntas. La psicóloga se lo tomo como que yo me guardaba mis sentimientos, literalmente me dijo << Eres como un vaso, y tus problemas son gotas de agua que lo van llenando, si tu no vacías el vaso, el vaso se ira llenando mas y mas hasta que se desborde y entonces petaras, no se si lloraras, te enfadaras>> Y lo que nunca comprendían es que me daba exactamente igual.

Nadie sabe todo lo que aguanté, ya que no se lo podía decir a nadie, a mis "amigos" no, porque ellos se lo dirían a todo el mundo y prefería que nadie lo supiese. La psicóloga no me comprendía siempre me decía lo mismo del vaso. A mis profesores tampoco porque me volverían a llevar a la psicóloga y era lo peor que podían hacer y aun menos a mis padres ya que ellos eran los causantes de mis sufrimientos.

Aguanté los llantos de mi hermana al despertarse por la noche cuando mis padres gritaban, aguante los gritos y los insultos mutuos de mis padres, los llantos de mi madre, aguanté las borracheras de mi padre y aguanté las risas y burlas de mis compañeros de clase.

Mi familia paterna se enfado con mi madre, ya que ella fue en busca de apoyo para llevar a mi padre a alcohólicos anónimos y algún programa para desintoxicar-lo para seguir juntos. Ellos lo negaron todo, dijeron que él estaba bien, que todo el mundo lo hacia, que su hijo no era ni un borracho ni un alcoholico y que si era así era por culpa de mi madre.

El lugar mas seguro es la lampara.

Escrito por vida-o-supervivencia 16-11-2017 en Biografia. Comentarios (0)

8 años:

¿Quien no tiene una lampara en casa? estoy segura de que todo el mundo en su casa tiene una, yo la tenia y la tengo. Es una lampara pequeña, de sobre mesa, hueca por abajo, es una mujer que esta sentada con las piernas cruzadas de color negro, abrazando una bola blanca que es donde esta la bombilla. Yo de pequeña pensaba que era la madre naturaleza protegiendo el mundo, ahora pienso que es la oscuridad abrazando la luz, intentando fusionarse con ella para librarse de lo malo que le haya pasado.

Era sábado, como siempre mi madre hacía la limpieza de la casa, porque ella ya estaba a trabajando, mi padre se pasaba toda la mañana durmiendo en la cama y yo y mi hermana estábamos jugando o viendo la tele, la verdad es que no me acuerdo de que estábamos haciendo yo y mi hermana, de lo que si me acuerdo era de lo que encontró mi madre dentro de la lampara. Una bolsita transparente con un polvo blanco que parecía pica pica, aunque no lo era, lo que había dentro de la bolsa era coca. ¿Como había llegado allí? ¿Y como mi madre supo lo que era?

Mi padre siempre consumía droga, de adolescente fue la marihuana, después el hachís mas adelante ya empezó con algunas pastillitas y acabo esnifando coca. Mi madre lo sabía porque ya llevaba muchos años con él ademas ¿Porque su hija pequeña iba a poner pica pica o harina en una bolsa y esconderla debajo de la lampara? Sé que me pregunto si sabia lo que era eso yo le dije que no, cuando metió la mano dentro y sacó una tarjetita y un tubito de metal ya se fue derecha para el cuarto a chillarle a mi padre. Habían muchos gritos de algunos me acuerdo, pero de otros no.

-¿Tu sabes lo que es esto?- Gritó mi madre.

-Déjame dormir- Gritó mi padre.

Se que se escucharon forcejeos, de mantas.

-¿Tu sabes lo que podría haber pasado si alguna de tus hijas lo coge? ¿Sabes que se podrían haber muerto por tu culpa?- Gritó mi madre.

Se que hablaron mas, que gritaron y que desde ese día mi madre se puso a dormir en el comedor, dejando a mi padre la cama. No se hablaban y si lo hacían era para gritarse, desde ese día las cosas cambiaron y mucho.

Antes de andar hay que saber gatear.

Escrito por vida-o-supervivencia 16-11-2017 en Biografia. Comentarios (0)

7 años:

Mi hermana era pequeñita, tenia seis meses y no sabia gatear, yo quería jugar con ella, pero mi hermana no ponía de su parte, solo comía, manchaba el pañal y dormía y yo no podía jugar con ella por mucho que yo quisiera. De vez en cuando me cogía los pelitos de la nuca y estiraba hasta que no podía mas o jugaba y al rato se cansaba y me dejaba a mi jugando sola.

Mis padres siempre se pasaban las noches discutiendo, discutían mucho, mas que de costumbre. Mi madre tenía miedo de que mi padre pudiese coger a mi hermana en brazos cuando el estaba borracho y se le cayera mi hermana, o que la hiciese daño. Así que mi madre se quedaba despierta hasta altas horas de la noche para proteger a mi hermana de mi padre. Mi padre llegaba cada vez mas tarde, como ya dije antes él salía a las cinco de trabajar, y se tiraba en el bar hasta las dos o las tres de la mañana, a veces venia a las nueve de la noche, pero cuando llegaba a esa hora siempre me tenia que ir a dormir antes de hora.

Un día estábamos en el comedor, yo quería jugar a las carreras, pero claro, ella aun no sabía andar, así que la puse en la posicion, me puse yo a su lado y yo gateaba desde el comedor a la cocina y volvía al punto de partida, a mi hermana le decia que habia ganado y la levantaba y le hacia cosquillas. Y asi me pasaba las tardes antes de que viniera mi padre, gateando y dejandome las rodillas, hacienod que mi hermana se riera. Hasta que la muy lista aprendió. 

Era invierno, puse a mi hermana  como todas las tardes, a cuatro patas, y yo a su lado de la misma forma, y empece la carrera. Repetí la carrera unas cuantas veces hasta que me cansé y me senté en el sofá. Me puse a ver la tele con mi madre, no me acuerdo de que era lo que estabamos viendo, supongo que seria CSI, que es lo unico que le gusta a mi madre. Mi madre me dio un golpecito en el hombro y me señaló a mi hermana, estaba gateando, ya iba por la mitad del comedor, y no es que se le diera muy mal. Cuando llegó a la cocina se sento en el suelo y mi madre y yo empezamos a aplaudrle como locas, lo había conseguido, le había enseñado a gatear, o por lo menos era lo que pensaba en ese momento. 

Carrera de barcos

Escrito por vida-o-supervivencia 13-11-2017 en Biografia. Comentarios (0)

7 años:

En las vacaciones de verano, solíamos ir a la torre, como nosotros le llamábamos ( En realidad era y supongo que aún es, una casa en una urbanización en la montaña) Era preciosa; era una casa de dos plantas, con las paredes echas de piedras pequeñitas, los marcos de las ventanas eran blancos, desde fuera se veía un pequeño balcón blanco. La casa estaba bordeada por flores, muchas flores y tenia un camino de piedra que iba hasta la entrada de la puerta, aunque también había otro que te llevaba a la parte de abajo, donde lo que antes era un garaje, ahora hacia de comedor a la mano derecha estaba el baño y mas adelante la cocina, en la parte izquierda estaba la despensa, donde se guardaba la comida, en frente del garaje había una mesa de plástico y dos escalones que te llevaban hasta la inmensa piscina, por lo menos yo la veía inmensa, pero eran once metros, pasando la piscina estaba el huerto y el trastero. La casa no era nuestra, era de mi abuela por parte de padre, todos los veranos íbamos allí. A mi abuela no le gustaba estar en la casa, porque decía que había que limpiar mucho, solo se usaba para dormir, así que por eso habilitaron el garaje para poder estar allí y no en la parte de arriba, así a demás nos podían vigilar cuando estábamos en la piscina.

No se como vino el tema, pero supongo que seria en uno de los piques que tenia con mi primo, él y yo siempre nos peleábamos por ver cual era el mejor, y dado que él era dos años mayor que yo, él siempre ganaba. Estábamos en una de nuestras peleas estúpidas por las galletas oreo ¿Quien se iba a quedar con el paquete? ¿Él o yo? Mi tío nos vio peleándonos, no era la primera vez, siempre estábamos igual, pero se ve que esa vez se noto más. Nos dijo que podríamos solucionarlo todo con una carrera de barcos, hasta entonces él guardaría las galletas. Al principio ni mi primo ni yo sabíamos como hacerlo, así que les pedimos ayuda, tanto a mi tío como a mi padre, cada uno formaba un equipo, dejándome a mi con mi padre, y a él con el suyo. 

Ellos se bajaron al trastero a hacerlo y no me dejaban mirarlo ya que les podía robar las ideas o algo así, yo le decía a mi padre que teníamos que empezar ya, que si no nos daría tiempo, él no me hizo caso, como siempre. Se paso toda la mañana limpiando la piscina y toda la tarde durmiendo en el sofá. Cuando se despertó ya era de noche, le dije que nos pusiéramos a hacerlo, pero él solo me dijo que le hiciera un dibujo a las velas, pero uno bonito. Yo le hice caso, pero aun así no hicimos el barco en cuando acabé de pintarlas. Yo ya me di por vencida, no me hacia caso así que bueno, como siempre ganaría mi primo, él se llevaría el paquete entero. Me quede dormida en el sofá esperando a que mi padre me dijera que ya podía hacer el barco conmigo. 

A la mañana siguiente, como siempre, yo me despertaba temprano con mi abuela para ir haciendo el desayuno mientras los demás se despertaban, a mi ya se me había olvidado lo del barco, o ya lo había aceptado y me daba igual. Mi padre se despertó tarde, como siempre, él siempre era el ultimo para despertarse, vino y me dio un beso y un abrazo y en mis manos dejó un barco echo de poliespan, era un barco vikingo. Yo me animé, pero no del todo, a mi me hubiese gustado haberlo echo con él, como mi primo y su padre haciendo su barco de madera, pero como siempre no tenia lo que quería. 

Cuando mi primo y yo ya tuvimos nuestros barcos los pusimos en un extremo de la piscina,  en cuanto la cuenta atrás llegó a cero mi primo y yo empezamos a soplar y a correr detrás de los barcos, los dos iban muy igualados, pero al final ¡Gano el mio!  por fin le había ganado en algo a mi primo. Y me comí las galletas delante suyo, aunque cuando me pidió unas cuantas se las di, él no lo haría, pero yo no era como él.